Gestionar eficientemente la iluminación pública es esencial para reducir el consumo de energía y los costos. Los temporizadores digitales ofrecen una solución ideal para esta aplicación, proporcionando mayor flexibilidad que las fotocélulas simples.

Un temporizador programable está instalado dentro del panel de control de la iluminación pública. Está configurado para cerrar sus contactos de salida al anochecer y abrirlos al amanecer. Sin embargo, su avanzada capacidad de programación semanal permite una mayor optimización. Por ejemplo, las luces pueden programarse para encenderse más tarde los fines de semana, cuando las áreas públicas pueden estar menos concurridas. Además, una función denominada "temporización astronómica" permite que el temporizador ajuste automáticamente los horarios de encendido y apagado según los datos de salida y puesta del sol del año a lo largo de la ubicación geográfica, teniendo en cuenta la variación de la duración del día.
Este método es más confiable que las células fotoeléctricas, que pueden activarse por oscuridad temporal como tormentas o sombras. Al garantizar que las luces solo estén encendidas cuando sea necesario, los municipios logran un ahorro significativo de energía y reducen la contaminación lumínica. El temporizador también permite una fácil anulación manual para eventos especiales o mantenimiento, proporcionando un sistema robusto e inteligente de gestión de iluminación.