Los equipos electrónicos sensibles en laboratorios, como espectrómetros y balanzas analíticas, son altamente vulnerables a las fluctuaciones de voltaje. Incluso caídas o picos menores pueden causar corrupción de datos, fallos operativos o daños permanentes en el hardware. Un dispositivo de protección de voltaje se instala para proteger este equipo crítico.

El dispositivo está conectado entre la fuente de alimentación principal y el bastidor de equipos. Monitorea continuamente el voltaje de entrada. Si detecta un pico de voltaje (por ejemplo, debido a un rayo o conmutación en la red eléctrica) que supere un umbral seguro, limita instantáneamente el voltaje a un nivel de protección, desviando la energía excesiva lejos del equipo. Por el contrario, si ocurre una caída de voltaje o un hundimiento, la función de protección contra baja tensión del dispositivo desconectará la alimentación tras un breve retraso para evitar malfuncionamientos. Una vez que el voltaje estable se restablece durante un período predeterminado, vuelve a conectar automáticamente la alimentación.
Esta protección proactiva garantiza la integridad de los experimentos, evita tiempos de inactividad costosos por reparaciones o recalibraciones y prolonga significativamente la vida útil de los valiosos instrumentos de laboratorio, ofreciendo tranquilidad y continuidad operativa.